.:: Servicio de Salud Coquimbo ::.
 

 

SITUACIÓN DE SALUD

 I. ANTECEDENTES GENERALES DE LA REGION

         La IV Región, Coquimbo, está integrada por quince comunas, distribuidas en tres provincias: Elqui, Limarí y Choapa, con una superficie de 40.707 Km2.  Según datos preliminares del Censo 2002 la población en el año 2002 es de 600.363 habitantes con una densidad poblacional de 14,6 hab. por Km2. Se caracteriza geográficamente por ser una zona de valles transversales y por la irregularidad en la ocurrencia de las precipitaciones.

       La región se encuentra en un proceso de urbanización; es así como en el año 1992 la población urbana era de 70,4% y en el año 2000 alcanzó un 74% (87% Elqui, 56% Choapa, 55% Limarí). Para el año 2005 se proyecta un 75,5% de población urbana.

         El producto geográfico bruto ha tenido un crecimiento dinámico en los últimos años. Los sectores que más inciden son: Comercio, Industria y Agricultura, los que en total representan el 54 % del P.G.B. regional. La actividad económica de la región, se ha visto incrementada por el desarrollo del turismo, favorecido éste por las características climáticas y sus diversas y extensas playas. La agricultura de igual forma ha presentado un desarrollo sostenido, en la producción horto-frutícola.

      La minería debido a características de la geología regional, presenta un potencial importante donde el oro, cobre, plata, hierro y manganeso figuran como recursos valiosos para el desarrollo, y al mismo tiempo aumenta las probabilidades de daño en salud de la población laboral que realiza actividades de pequeña minería sin la capacitación ni recursos tecnológicos adecuados.   

       Por último, con 360 Km. lineales de costa, la pesca es un recurso de favorables condiciones para el desarrollo de industrias, consumo y exportación.

El empleo ha experimentado fluctuaciones, determinadas principalmente por las características de la zona, donde es muy relevante la producción de temporada y el trabajo independiente, lo que hace que las actividades sean más dependientes de: factores climáticos, socioeconómicos, y de variaciones de mercado en la oferta y demanda de productos agrícolas exportables.      

El 32,1% de la población trabajadora se desempeña en la agricultura y pesca. Cabe destacar que la IV Región cuenta sólo con un 5,7% de profesionales y técnicos en su fuerza laboral siendo el promedio nacional de un 8,9 %.

La IV Región, según encuesta CASEN 2000, cuenta con 6,2% de población indigente y 19,0% de población pobre no indigente lo que significa 25,9% de la población pobre en comparación con 20,6% promedio país.

 

II. SERVICIO DE SALUD COQUIMBO

El Servicio de Salud Coquimbo es uno de los veintinueve  Servicios de Salud del país, de carácter autónomo que tiene la responsabilidad de velar por la salud de los 600.363 habitantes de la región.

       El Servicio cuenta con nueve hospitales, distribuidos de la siguiente manera:

        ·          Complejo hospitalario La Serena – Coquimbo: centro de mayor complejidad regional

·          Ovalle: Hospital tipo 2

·          Illapel: Hospital tipo 3

·         Vicuña, Andacollo, Combarbalá, Salamanca y Los Vilos: hospitales tipo 4             

         Los hospitales de La Serena y Coquimbo, han tenido un desarrollo complementario, de modo que la integración funcional de los dos centros asistenciales permite que se comporten como un hospital de complejidad mayor que aquella que alcanzan por separado, ya que en conjunto cuentan con todos los servicios clínicos y unidades de apoyo (a excepción de Radioterapia) que caracterizan a un hospital tipo 1.

El Hospital de La Serena tiene una dotación de 321 camas, dispone de atención en todas las especialidades básicas además de Oftalmología, Urología, Otorrinolaringología, UCI adulto, la UCI Neonatal Regional y el año 2001 se implementó una Unidad de Salud Mental para atención ambulatoria.

El Hospital de Coquimbo, con una dotación de 307 camas, cuenta con las cuatro especialidades básicas además de los servicios de Traumatología, Dermatología, Psiquiatría, UCI adulto, Unidad de Cuidados Especiales Pediátrico y Neurocirugía, esta última de carácter supra regional.

El Hospital de Ovalle cuenta con las cuatro especialidades básicas, además de las especialidades de Cirugía infantil, Traumatología, Urología y Psiquiatría. Tiene una dotación de 230 camas.

         Para apoyar las acciones de la Salud Mental la región cuenta con:

·          Hospitales de día en la comunas de Coquimbo, La Serena y Ovalle con capacidad de 52, 52 y 40 pacientes al año respectivamente.

·          Hogar Protegido en la Comuna de Coquimbo, con capacidad de 5 pacientes en forma permanente.

         Formando parte del Sistema de Nacional de Servicios de Salud en la IV Región, existen Consultorios Generales bajo administración municipal según el siguiente detalle:

 

·          10 Centros de Salud Urbanos

·          11 Centros de Salud  Rurales

·          98 Postas de Salud Rural

·          224 Estaciones Médico Rurales

 

III. ESTRUCTURA DE LA POBLACION

El fenómeno demográfico en Chile caracterizado por una disminución de la fecundidad, el descenso de la mortalidad infantil y un menor riesgo de muerte a toda edad ha contribuido a cambiar la estructura poblacional, con un incremento significativo en la esperanza de vida al nacer y un aumento de la importancia relativa de la población adulta con respecto a la infantil.

Según proyección del censo año 1992, el grupo de niños menores de 10 años alcanza el 19,4 % del total de población de la región.

 Las mujeres de 15 a 49 años consideradas demográficamente en edad fértil representan el 26,0 % de la población total.

 Los cambios demográficos señalan la prioridad creciente que adquiere la salud del adulto en nuestro país. Según proyección Censo 1992, el 62,2% de la población de la IV Región tiene 20 o más años y es el segmento de la población que ha crecido con más rapidez; el 7,5% corresponde a población de 65 años y más.

                                      

IV. PRINCIPALES PROBLEMAS AMBIENTALES DE LA IV REGION

Introducción:

Se dispone de una Oficina del Dpto. de Programas sobre el Ambiente en cada uno de los nueve hospitales existentes en la Región. La dotación funcionaria y la profesionalización de cada oficina está condicionada por la población que le corresponde atender y la complejidad de los rubros implicados; es así como  los hospitales de Coquimbo, La Serena, Ovalle, Illapel y Los Vilos disponen de profesionales a cargo de las jefaturas de oficinas.

 

Principales aspectos ambientales de la IV Región. 

         Entre los aspectos relevantes se destaca que alrededor de un 90% de la población regional accede a algún sistema de abastecimiento de agua de buena calidad. El resto de la población, que en su gran mayoría corresponde a la población rural dispersa, no está abastecida por sistemas comunitarios aprobados, sino que recurren a soluciones individuales.

En este mismo tema, existe por parte del Servicio de Salud una vigilancia de la calidad bacteriológica y de desinfección del agua de consumo humano, siendo necesario establecer una mayor vigilancia de la calidad físico – química, incluyendo por cierto además el control del Flúor, en la medida que ESSCO habilite la fluoración en nuevos Servicio de Agua urbanos. Cabe destacar que actualmente sólo Vicuña y Andacollo adicional dicho producto al agua potable.

En relación a disposición de excretas, el 92% de las viviendas ubicadas en el sector urbano se encuentran empalmadas a una red pública, en tanto que la población  rural dispone de sistemas de alcantarillados particulares con arrastre de agua, letrinas sanitarias y pozos negros, en donde se prevé que se seguirán otorgando una alta cantidad de subsidios para viviendas rurales, que traen aparejadas soluciones particulares de alcantarillado, que deben ser aprobadas por Salud y que ayudarán a mejorar notoriamente la calidad sanitaria del medio rural; una cierta proporción desconocida de viviendas en el nivel rural disperso, cuenta con precarios sistemas sanitarios, que a lo más podrá tratarse de pozos negros muy mal habilitados, no descartándose que todavía se emplee la disposición a campo libre.

 Las localidades urbanas ubicadas en el litoral costero, a excepción de Tongoy, disponen sus aguas servidas directamente en el mar, lo que demanda la mantención de un programa de vigilancia de la calidad bacteriológica del litoral costero, en atención al uso recreacional y de extracción y cultivo de recursos marinos, lo cual habrá de complementarse con la determinación de metales pesados.

         Las ciudades ubicadas en los valles interiores cuentan con lagunas de estabilización y con plantas de tratamiento de las aguas servidas en las redes de alcantarillado público de reciente construcción, ello previo a la descarga a cursos de agua, sobre lo cual también se mantiene vigilancia, cuya eficiencia habrá de mejorarse con la incorporación de la determinación de la demanda bioquímica de oxígeno en los efluentes y cursos receptores.

Por otra parte, la descarga de aguas servidas de buses de pasajeros en recintos autorizados deberá ser fiscalizada de manera permanente, en coordinación con Carabineros y Autoridades del transporte y en cumplimiento de la prohibición establecida por este Servicio de Salud, de hacerlo en las carreteras

En cuanto al manejo de los residuos sólidos, cabe señalar que aquellas localidades urbanas menores de 10.000 habitantes presentan aún una inadecuada disposición final de sus residuos, siendo La Higuera, Combarbalá, Canela y Los Vilos, las Municipalidades que aún no han resuelto el problema sanitario y ambiental generados por la disposición final de sus residuos, en cambio,  aquellas localidades que superan dicha cifra, cuentan con una muy buena cobertura de recolección y de disposición final autorizada de sus residuos, cercanas al 100%, cifra que se habrá de alcanzar en un mediano plazo, mediante las estrategias de convencimiento de las autoridades comunales que se han venido aplicando, sin descartarse, ante la falta de alternativa, la sanción pecuniaria. Sin embargo en toda la región han proliferado los microbasurales periurbanos, lo cual seguirá siendo un problema de difícil solución y que se habrá de enfrentar con la entrega de educación comunitaria.

También es necesario mejorar el manejo y la disposición final de los residuos de los hospitales del Servicio de Salud, como de regular esta materia en establecimientos municipales y privados.

Deberán enfatizarse las exigencias y la fiscalización para lograr que en el mediano plazo se regularicen sanitariamente la totalidad de los vertederos de residuos sólidos de las industrias, como así también los dispositivos con que éstas cuentan o deban habilitar para tratar sus residuos industriales líquidos, teniendo presente que al respecto cobran especial importancia en la región las plantas de elaboración de pisco, cuyo residuo principal lo constituye la viñaza y, las plantas de elaboración de productos del mar, vale decir pesqueras.

 La IV región se caracteriza por su gran actividad minera, razón por la cual  diversos cursos se agua están expuestos a riesgos de contaminación por relaves, cuyo uso generalmente se relaciona con el consumo humano, que obliga a la vigilancia permanente de su calidad físico química y a ampliar su cobertura, en la medida que se instalan nuevas empresas.

 Especial importancia por su endemicidad reviste la enfermedad de Chagas, zoonosis cuyo insecto vector conocido como la vinchuca, ha sido controlado con miras a su eliminación en todas las zonas chagásicas de la región, lo que ha significado la interrupción de la transmisión vectorial de la enfermedad  de Chagas, declarada en 1999 la OPS para todo el país y a que se mantenga una muy baja tasa de reinfestación de las viviendas de áreas chagásicas, lo que augura que la eliminación del vector es algo posible de alcanzar, en la medida que las acciones de control vectorial se complementen con educación de la población y se pongan en práctica, estrategias intersectoriales de mejoramiento de las viviendas de dichas áreas.

 En cuanto a la Rabia  no se han presentado en la IV Región casos humanos en muchas décadas, no obstante se mantiene una permanente vigilancia que permitió en 1996 la detección de virus rábico, en la especie murciélago. Aún cuando la presencia de perros vagos tiene actualmente una relación epidemiológica con la transmisión de la rabia, de menor importancia que antaño, es necesario lograr establecer programas de control y de sanidad de la población canina, en conjunto con las Municipalidades, para minimizar los riesgos de transmisión.

 Otras zoonosis tales como hidatidosis, cisticercosis – teniasis y otras relacionadas con especies de animales domésticos destinados al consumo humano, se encuentran bajo permanente vigilancia y control en el 100% de los mataderos de la región. Sin embargo, es necesario conocer mejor los factores condicionantes específicos que en la IV Región determinan una cierta tasa de hidatidosis humana, con el objeto de que las acciones preventivas que es del caso aplicar, alcancen la mayor eficacia posible.

 En cuanto a la producción y expendio de alimentos no ha sido un gran problema de salud pública, merced a un  programa permanente de fiscalización y vigilancia microbiológica,  no obstante, éste debe intensificarse en el período estival en virtud de aumento de la población consumidora flotante que llega a la región atraída por sus atributos turísticos. Cabe señalar que se están habilitando en el área química y por desarrollarse aún más, técnicas para la determinación de metales pesados, en atención a que se trata de una región de gran actividad minera que impacta los cursos de agua.

 Sin embargo, la producción y comercialización del queso de cabra artesanal, producto que caracteriza a la IV Región, ha sido en los últimos años  el causante principal de las intoxicaciones alimentarias, tendencia sobre la cual se realizan actualmente intensos esfuerzos por su reversión, esfuerzos que habrán de mejorar su eficiencia, en la medida que los distintos sectores mejoren su coordinación, para asumir los desafíos que en el marco de sus respectivas competencias, esta problemática les plantea como propios. Dentro de ello la SEREMI de Salud y el Servicio de Salud Coquimbo deben hacer su aporte, además de la fiscalización y vigilancia de la calidad microbiológica, en protagonizar la ayuda en la conducción del proceso técnico y normativo que eventualmente pueda llegar a requerirse, para regular de manera específica la elaboración y comercialización de este producto.

 Otro aspecto importante se relaciona con la vigilancia de marea roja, que en atención a la prevalencia observada en la zona norte, habrá de intensificarse mediante la habilitación de nuevas técnicas de diagnóstico de laboratorio.

 Los alimentos transgénicos representan por otra parte, un campo nuevo sobre el que habrá que capacitar, para adquirir previo a la fiscalización que se establezca, las nociones básicas, esenciales y necesarias que ayuden a comprender eventuales riesgos, que aún hoy son materia de intensa discusión científica.

 La población laboral se concentra mayoritariamente en la actividad minera, agrícola, industria manufacturera y en la construcción, rubro este último que junto con la minería presentan las mayores tasas de accidentabilidad laboral, siendo la hipoacusia la enfermedad profesional más importante.

El incremento progresivo de la actividad agrícola en la Región, unido al crecimiento de  la mediana minería han significado un aumento importante del uso de sustancias químicas, generalmente de carácter tóxico y peligroso, que constituyen un importante factor de riesgo para la salud de la población, especialmente la de tipo laboral; tal es el caso del uso masivo de pesticidas en cultivos estacionales, cuyos trabajadores, laboran muchas veces bajo precarias condiciones estructurales y sanitarias. En el período estival entran en funcionamiento en estos mismos lugares, o se habilitan, instalaciones destinadas al embalaje de fruta, generalmente de uva de exportación, donde en su gran mayoría se desempeñan mujeres, lo que lleva a desarrollar en ese período una fiscalización de las condiciones  sanitarias de operación de tales instalaciones, con el fin de resguardar la salud de dichas trabajadoras.

 La Red de Vigilancia Epidemiológica en Plaguicidas (REVEP), fue establecida por el Ministerio de Salud, como una estrategia para controlar el impacto del uso masivo de pesticidas, que se traduce en la presentación de intoxicaciones agudas y crónicas, que traen insospechadas consecuencias para los trabajadores expuestos, sus familias y muy posiblemente para su descendencia.

 La efectiva integración a dicha red, la satisfacción de varias necesidades relacionadas con la investigación de todos los accidentes laborales fatales, la supervisión de las Mutualidades de Empleadores, la evaluación médica de las calificaciones de trabajo pesado y de las concentraciones ambientales de los lugares de trabajo, entre otras materias, podrán ser abordadas en adelante por la Unidad de Salud Ocupacional dotada de horas médicas y de una enfermera especializada en esta área, en coordinación para tales efectos con el D.P.A..

 Asimismo, el traslado hacia y desde los centros mineros, de grandes cantidades de sustancias químicas y concentrados minerales, constituye un permanente riesgo de accidentes de tránsito y emergencias ambientales por el derrame de dichos productos.

 Por otra parte, la importancia relevante que ha llegado a adquirir la Región como destino turístico, determina una especial atención a las actividades de tipo preventivas de fiscalización y educación, previas a la temporada estival, sobre todo tipo de establecimientos de alimentos, de hospedaje y recreacionales tales como campings y piscinas, con el objeto que durante la temporada funcionen con los mínimos riesgos sanitarios.

 A este tema se liga estrechamente la generación espontánea de acampamientos ilegales con fines recreacionales, en diversas playas y ríos de la Región, lo que demanda un fuerte trabajo previo y durante el verano, con los propietarios de los lugares cuando existen y con las Municipalidades, cuya respuesta varía en calidad y oportunidad, lo que termina por definir el grado de éxito que alcanzan estas gestiones.

 En materias de calidad de aire y de suelo se han venido enfrentando demandas emergentes desde el punto de vista analítico, lo que marca en cierta medida el rumbo que habrá de  seguirse en el crecimiento y desarrollo global del Laboratorio del Ambiente del Servicio de Salud Coquimbo, para responder cada vez con mayor eficacia a una creciente demanda ambiental, sin desmedrar lo ya consolidado en materias bromatológicas.

 

PRIORIZACION DE LOS PRINCIPALES PROBLEMAS AMBIENTALES

è      Existencia de Vertederos de residuos sólidos que funcionan inadecuadamente, sin autorización sanitaria, generando focos de insalubridad. Estos vertederos corresponden a las comunas de La Higuera, Combarbalá, Canela y Los Vilos.

è      Existencia de microbasurales en la periferia de los centros urbanos, generando riesgos para la salud de las personas y desmedro en su calidad de vida.

è      Contaminación del litoral costero producto de la descarga de aguas servidas de los sistemas de alcantarillado público de Coquimbo, La Serena, Los Vilos y Pichidangui, esta última localidad presenta los mayores impactos, si se considera además que cercano al punto de descarga existe un área de manejo de los pescadores del lugar, la que podría verse seriamente afectada. 

è      Deficiente funcionamiento de sistemas de alcantarillados particulares comunitarios, los cuales sirven a grupos poblacionales, generando focos de insalubridad por escurrimiento superficial de aguas servidas. 

è      Riesgo para la salud de las personas por consumo de Queso de Cabra artesanal que no cumple con la reglamentación vigente. 

è      Uso del borde costero para el acampamiento ilegal, en deficiente condiciones sanitarias y ambientales, generando riesgo para la salud de las personas que pernoctan y de la comunidad. 

è      Existencia de gran cantidad de perros vagos en las calles de las comunas de la IV Región, constituyendo además de un factor de riesgo para la salud de las personas, un tema que los municipios por diversas razones no han involucrado pese a que el Servicio de Salud ha tratado reiteradamente de impulsar iniciativas conjuntas.        

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